¿Es posible combinar la floricultura con la agricultura vertical?

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granja vertical de flores

La agricultura vertical ha crecido enormemente en los últimos 10 años y es usada para producir grandes cantidades de hierbas y vegetales lechugas, col, cebolla, menta, canela, etc. en varias de las ciudades más grandes del mundo en países como Corea del Sur, Estados Unidos y China.

Pero, ¿Es posible aplicar esta tecnología al cultivo de flores? Miremos los benéficos que trae la agricultura vertical.

¿Qué es la agricultura vertical?

Las granjas verticales es un enfoque de agricultura dentro de edificios, usando tecnologías como hidroponía o aeroponía para cultivar las plantas. Las granjas verticales permiten multiplicar la superficie cultivable lo que permite dar otros usos al suelo. Además, si las granjas están localizadas cerca de los consumidores se ahorran costos de logística y transporte.

Las granjas verticales también presentan ventajas en relación al uso de sustancias químicas y la implementación de prácticas sostenibles. Con esta tecnología, al tratarse de entornos altamente controlados y con sustrato inerte, deja de ser necesario el uso de pesticidas, herbicidas, correctores de acidez u otros químicos. Además, se usa menos agua.

Viabilidad de la floricultura con la agricultura vertical

En cultivo de invernaderos la cantidad de luz disponible afecta cuánta luz reciben las flores y la temperatura y humedad del ambiente del cultivo. En la agricultura vertical se usan ambientes controlados donde no se usa luz solar, por lo que los cultivadores tienen control sobre el clima del cultivo y pueden manipularlo para conseguir la mejor calidad de flores. Por ejemplo, pueden controlar la tasa de crecimiento y las cualidades de las flores.

En un experimento realizado por Philips, simularon las condiciones de un invernadero tradicional en un laboratorio con clima controlado. Usaron luces de varios colores y vieron su efecto sobre las plantas.

Observaron que la luz azul provocaba que algunas plantas crecieran más compactas y la luz roja provoca que otras germinen más rápido y que desarrollen raíces más fuertes. Cada variedad reacciona diferente a la luz a la que es expuesta.

Mientras que en relación a la temperatura; observaron que mayores temperaturas causan que las plantas crezcan más rápido, pero también que sean menos compactas y robustas.

Concluyeron entonces, que es posible cultivar flores de calidad en un ambiente sin luz solar usando las luces y la temperatura correcta. Queda entonces la gran pregunta sobre su viabilidad económica.

Fuente: Philips